
Porque es bien poca cosa para el monje haber renunciado una vez, es decir, haber despreciado los bienes caducos en el principio de su conversión, si no sigue renunciando a ellos todos los días.
Casiano, Colationes 24,2.
Los ángeles son luz para los monjes, y la vida monástica,luz para todos los hombres. San Juan Clímaco