domingo, 6 de junio de 2010

viernes, 4 de junio de 2010

La felicidad de conocer el camino (2)


Todo amor llega a través de las pruebas y la verdadera amistad se conoce en la desgracia. Cuando el amor es más fuerte que la muerte, se perfecciona. Después de dichas pruebas, necesarias para todos sin excepción, el amor a través de la muerte en el plano terrestre vence a la muerte en la eternidad y da al hobre el acceso al "Reino inconmovible" (Hb 12,28)

Archimandrita Sophony

lunes, 31 de mayo de 2010

La felicidad de conocer el camino (1)


Cristo nos lo ha dado todo: nos ha revelado el misterio supremo de la santa Trinidad. Cristo "nos ha mostrado al Padre" (Jn 14,8-9), por Cristo hemos recibido y conocido por experiencia al Espíritu santo, y podemos discernir, sin temor a equivocarnos, cuando es él precisamente-el que procede del Padre, la tercera Hipóstasis- quien actúa en nosotros, y no cualquier otro espíritu-que a los todobía inexpertos pueda parecerles "excelso"-.
A través de Cristo y en él se nos ha mostrado tambien con extraodinario realismo el hombre en su imagen primordial y en su semejanza con Dios. Ya nada ni nadie podrá ser el fundamento de nuestro ser, ni dentro de lo relativo y terrenal, ni en el plano absoluto de la Divinidad.
Las palabras de Cristo: "Todos los que han venido delante de mí son ladrones y salteadores (Jn 10,8), resuenan para nosotros a la luz de la inteligencia que de su verdad nos ha sido dada.

Archimandrita Sophrony

lunes, 19 de abril de 2010

Desprenderse


Si la indigencia alinea al hombre deshumanizandolo, la propiedad hace otro tanto con él.Los bienes amenazan con dominarlo y convertirlo en esclavo de ellos.Pero, felízmente, la naturaleza desprende al hombre de sus bienes de una manera radical en un momento: en la muerte.

sábado, 10 de abril de 2010

Deseo...



¿Sabes qué es el "deseo"? Es preciso recordar que somos lo que deseamos... Pero el deseo "escondido" y profundo está en ese "secreto" del Padre que, habitualmente hemos de considerar. Hay una relación fecunda entre el deseo y el silencio, entre el deseo y la soledad, entre el deseo y la libertad...
Desea a Dios. Es verdad que el Señor ya se ha dado. Es verdad que el Espíritu ha venido a nuestros corazones y que allí hallamos siempre a Dios. Pero esta peregrinación se alimenta del deseo y hemos de desearlo cada vez más.

Alberto E. Justo

viernes, 12 de marzo de 2010

Confianza renovada




Seguimos de camino. Que brote del corazón esa confianza que el Señor llama. Es el signo de esta hora: un abandono que me atrevo a calificar como "heroico", una consagración (diré) siempre renovada en esta entrega, siempre sonriente, a los Ojos de Aquél que no deja de sonreír y de venir cada vez más cerca... ¿Cerca? ¡Qué insuficientes son las palabras, esos vocablos que apenas, apenas, alcanzan a señalar alguna cosa!

A. E. Justo de Flor en el Desierto.