jueves, 31 de enero de 2013




MONAQUISMO ORTODOXO


Monaquismo Los diferentes aspectos de la piedad y de la espiritualidad que han caracterizado y caracterizan aún la ortodoxia han encontrado, en el curso de la Edad Media, sus mejores representantes entre los monjes. El Monaquismo cristiano hace su aparición en los siglos III y IV, como una antítesis a la nueva situación de relativo confort que la Iglesia había encontrado bajo la protección del Imperio. La elite de los cristianos prefirió huir al desierto y testimoniar así que el Reino de Dios es un reino futuro y que la Iglesia no puede encontrar aquí abajo un refugio permanente. Es en los monasterios que se modeló la lex orandi bizantina en su forma definitiva. A través de la historia el monaquismo ortodoxo conoció diversas formas, después del Anacoretismo total, cuyos orígenes se remontan a los desiertos de Egipto (Tebaida) y de Palestina, hasta las grandes comunidades, disciplinadas por las Reglas de San Pacomio y de San Basilio, siguiendo los Consejos Evangélicos de Pobreza, Obediencia y Castidad. Hoy día el monaquismo ortodoxo se halla representado por los monasterios de Monte Athos, la República de los Monjes, donde habitan unos 5.000 de ellos, dedicados a la oración y a la caridad, después de abandonar todo lo que es de este mundo.

 

domingo, 23 de diciembre de 2012

VELAR CON ÉL

Quizá olvidemos lo "más importante". Sin duda, ante las "pruebas" y los tropiezos de nuestra peregrinación nos preguntamos ¡tantas veces! por la fecundidad y el valor de nuestras acciones. Entonces nos interrogamos acerca de ellas y, sobre todo, cuáles sean y cuál su lugar. Arriban las dudas y las apuestas: esto es mejor o peor que aquello; aguardábamos mejores oportunidades (que nunca llegan) o reconocimientos siempre insuficientes... Pero ¿en qué termina todo eso? ¿Qué es lo que en verdad vale y más allá de los caprichosos aplausos de la multitud, cuando la hay? En efecto, volvemos a la vida oculta, que es la realidad. Allí germina otra cosa, otra cosa se da. Allí aparece fecunda, en verdad, la lucha de Antonio en el Desierto. Es la "hora" que el Señor nos llama a velar con Él. Las acciones verdaderas son, precisamente, las que más nos acercan y asemejan al Salvador, y que -generalmente- no son elegidas. Esas que nos parecen desprovistas de todo valor y de toda "vistosidad", esas que... "pasan todos lo días" y "a cada rato", a las cuales no damos demasiada importancia. Esas son las "obras mayores". Y no es cuestión de "demostrar nada". Entremos en el gran desierto, en el Huerto de los Olivos, y dejemos que Él nos lleve a "ese" lugar... Más allá del espacio, más allá del tiempo de los relojes y de los almanaques...

sábado, 29 de septiembre de 2012

liberación sencilla

No te fijes en las miradas que te circundan... ¡Despréndete! No son los rayos que cruzan los caminos los que nos interesan... Los "costados" quedan donde están. No, no dependes de esto o de aquello, no te quedes atado en supuestas o no supuestas valoraciones opresoras... No son interesantes,  nada dicen aunque griten y endurezcan el entrecejo. Detente y reposa en la Mirada de Dios... ¡Ojos que llevas en las entrañas!
Tampoco dependas de lo que te parece que otros de ti piensan. Deja toda distracción sin sentido. El "abandono" se descubre y se aprende poco a poco en las cosas más pequeñas, más simples y más directas. No busques "quedar bien". Más bien eleva tu alma en plegaria...nada más.

Alberto E. Justo

jueves, 16 de agosto de 2012

domingo, 22 de julio de 2012

in eremo

"En la noche también corre el río y brota en la purísima Fuente que NO SE VE." in eremo