sábado, 14 de noviembre de 2009

Como decir la oración de Jesús (y2)


Cuando así hayáis entrado en el lugar del corazón tal como os he enseñado, daréis gracias a Dios y al tiempo que celebráis la merced recibida seguiréis haciendo lo que os digo, por medio de lo cuál conocereis cosas que no aprenderíais de ninguna otra manera. Es menester que sepais además que cuando la mente se establece fìrmemente en el corazón no debe permanecer callada y ociosa, sino que repetirá, incesantemente la oración de Jesús: "Señor mío Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí" Porque esta práctica evita que la mente divague y gracias a ella elude y se hace impenetrable a las sugestiones del enemigo, creciendo cada día en amor y deseo de Dios.

Nicéforo el Solitario