lunes, 19 de julio de 2010

OLVIDO


Tenga el corazón fijo en Dios y cuando padezca la adversidad o sufra algún despojo, o lo que sea, no se compadezca a sí mismo ni se observe, no guarde en la memoria ni recuerde. Pase por encima de las miserias de este mundo, respetando y aceptando el nivel de cada cosa.
Regla para eremitas.

5 comentarios:

ver con los ojos del corazon dijo...

Preciosa entrada... ese desprendimiento quer debemos llevar a la vida diaria... para poderla trascender desde CRISTO.

Eternas gracias... y Bendición para ti y para toda tu comunidad, Macario.

Samaritana dijo...

Excelente pensamiento a poner en práctica en nuestra vida para unirnos a Cristo sin ataduras.
Gracias, Hieromonje Macario.

Felicitas dijo...

Me parece un consejo sabio y santo y muy difícil de poder llegar a cumplir. ¿cómo gobernar el ciclón de sentimientos que se siguen a un maltrato, una injusticia, un atropello?
Imagino que viviendo centrado en Dios, como Ud. recomienda. Resulta muy difícil para los que estamos en el mundo...
Gracias.

Hieromonje Macario dijo...

Felicitas, inténtalo, ora y confía.

Felicitas dijo...

Me esforzaré, muchas gracias.