miércoles, 26 de noviembre de 2008


La Oración de Jesús es una corriente de espiritualidad dentro de la mística ortodoxa.
Esta oración consiste en una invocación incesante del nombre de Jesús, y encuentra su fuerza en la virtud del nombre divino. El nombre de Yahvé en el Antiguo Testamento y el de Jesús en el Nuevo ,particularmente en el libro de los Hechos: “Aquel que invoque el nombre de Jesús será salvo” Hech.2,21. Se trata del grito del ciego de Jericó que implora a Jesús la curación y también del publicano.
Las palabras pueden variar, pero se aconseja una formula breve y fija ( oración monológica).
“Que vuestra oración ignore toda multiplicidad: una sola palabra bastó al publicano y al hijo prodigo para obtener el perdón de Dios .Que no exista afectación en las palabras de vuestra oración ¡cuántas veces los balbuceos simples y monótonos de los niños conmueven a su padre!”(San Juan Clímaco .La santa Escala).
La Oración de Jesús puede empezar con una oración recitada un cierto número de veces con ayuda del rosario ortodoxo o Komboskini hecho de lana trenzada. Se pueden rezar uno o varios a ciertas horas del día, pero éste no es sino un medio para conducirnos a la oración interior.
No se trata aquí de realizar actos meritorios, número de rosarios u oraciones, sino que la oración de Jesús se identifique con los latidos de nuestro corazón, como única preocupación. Que brote de él como fuente de agua viva.
Solo así la oración de Jesús se convertirá en oración incesante.